*
Dios santo qué bello abril.
Dios santo qué bello abril.
Dios santo qué bello abril sos vos.
Nos pasan tantas cosas en la vida
que si aparece el sol hay que dejarlo pasar.
Abril otra vez
para que no tengamos soledad.
Después, de haber pasado por la esquina,
de haberme ahogado en la saliva,
del largo beso del adiós.
Después de haber rodado por la tierra,
y haber hurgado en tanta mierda,
en la posguerra del amor.
Después de algún antes que no recuerdo,
de estos labios que besan tuerto,
de este esguince de corazón.
Después alguien dijo no somos nada,
y sin embargo miren mi cara.
Después de archivar tantas ilusiones,
después de un par de buenas canciones,
he perdido mi encendedor.
Después de haber nadado por tu espalda
y bajo el cierre de tu falda,
conocer la perdición.
Después de enviciarme con algún gesto,
de estar presto, estar siempre puesto,
de esta copa que sangra alcohol.
Después alguien dijo no somos nada,
y sin embargo miren mi cara.

Bien, pequeña Amelie.Tus huesos no son de cristal.
Tú puedes con los golpes de la vida.
Si dejas que pase esta oportunidad,
entonces, tu corazón se hará tan seco y frágil como mi esqueleto.
Así que, ve por él, por Dios!
Amelie, se dirigió a la ventana a ver si él permanecia allí. Él ya no estaba. Corrio, desesperada a la puerta, pues debia buscarlo, y al abrir, lo encontró ahí, firme, sonriendo por dentro al haberla encontrado por fin.
los formales y el frío
Quién iba a prever que el amor, ese informal se dedicara a ellos tan formales. Mientras almorzaban por primera vez, ella muy lenta y él no tanto y hablaban con sospechosa objetividad de grandes temas en dos volúmenes, su sonrisa, la de ella, era como un augurio o una fábula, su mirada, la de él, tomaba nota de cómo eran sus ojos, los de ella. Pero sus palabras las de él no se enteraban de esa dulce encuesta. Como siempre o como casi siempre la política condujo a la cultura, así que por la noche concurrieron al teatro, sin tocarse una uña o un ojal, ni siquiera una hebilla o una manga; y como a la salida hacía bastante frío y ella no tenía medias sólo sandalias, por las que asomaban unos dedos muy blancos e indefensos, fue preciso meterse en un boliche y ya que el mozo demoraba tanto ellos optaron por la confidencia extra seca y sin hielo, por favor. Cuando llegaron a su casa, la de ella, ya el frío estaba en sus labios, los de él, de modo que ella, fábula y augurio le dio refugio y café instantáneos. Una hora apenas de biografía y nostalgias, hasta que al fin sobrevino un silencio; como se sabe en estos casos es bravo decir algo que realmente no sobre. Él probó: sólo faltaba que me quede a dormir, y ella probó: porqué no te quedás, y él: no me lo digas dos veces, y ella: bueno porqué no te quedás. De manera que él se quedó, en principio a besar sin usura sus pies fríos, los de ella. Después ella besó sus labios, los de él, que a esa altura ya no estaban tan fríos y sucesivamente así mientras los grandes temas dormían el sueño que ellos no durmieron.
ellaquepasa.
Paso que pasa
rostro que pasabas
qué más quieres
te miro
después me olvidaré
despues y solo
solo y después
seguro que me olvido
Paso que pasas
rostro que pasabas
qué más quieres
te quiero
te quiero sólo dos
o tres minutos
para conocerte más
no tengo tiempo.
Paso que pasas
rostro que pasabas
qué más quieres
ay no
ay no me tientes
que si nos tentamos
no nos podremos olvidar
adiós.
rostro que pasabas
qué más quieres
te miro
después me olvidaré
despues y solo
solo y después
seguro que me olvido
Paso que pasas
rostro que pasabas
qué más quieres
te quiero
te quiero sólo dos
o tres minutos
para conocerte más
no tengo tiempo.
Paso que pasas
rostro que pasabas
qué más quieres
ay no
ay no me tientes
que si nos tentamos
no nos podremos olvidar
adiós.
Que importante y que irrelevante es para distintas personas la concideracion de otro ser, independientemente del tiempo y el espacio. Puede ser un alguien especial, particular, deseado, querido, o pueden ser un conjunto de personas que no reunan ninguna condicion, que sin nunguna causalidad pertenezcan a un sector, a un grupo. Considerar; a mi parecer no mucha gente sabe considerar con objetividad, o peor aun sabe distinguir esto, pero no puede decirlo, no puede dar a entender, que yo te considero a vos lo más lindo en este mundo, y vos a mi, un rato ocupado en algo poco habitual. Y esá bien, cada uno siente, hace y dá lo que puede de uno, no todos somos de la misma manera, pero que falta de concideracion no ver todo lo que tenes , todo lo que te dió la persona a la que vos consideras igual que una que no se esforzo nada por vos, y aún asi las ubicas en el mismo escalon, el mismo rango. Habria que inventar una especia de balanza, que pese y que mida esto, este accionar, este hacer todo por alguien, y tendria que venir incluida en todos, asi nadie consideraria a nadie injustamente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

